Sunday, October 16, 2011

Se tatuó ardor en la frente
De una vida bella
Reflejada en todos los cielos
Tantos cielos inmensos
Sin zuela en sus zapatos
Con la carne media muerta
Con belleza sin censura
Esquivando mugres
Sudando sueños dispersos
Sus brazos abiertos
Abrazando fracasos
Besando desilución
Corriendo siempre más rápido
Que ya te pillan
Te rompen la camisa
Sin pudores tan ligero
Perdiendo impulsos y pulsaciones
Ríndete que la vida es tan bella
Tan bella

Saturday, July 30, 2011

Una vez tocó la tierra con la punta de sus dedos
Conoció la sangre en el olvido y los pétalos deshechos
Caminó descalzo sin propósitos y sin ropa
Sus ojos tan abiertos bajo el alba de sus sueños
Golondrinas sin lamento que en su interior vuelan sin viento
Saboreando primaveras nuevas con anémonas despiertas
Girando la vida cada noche cambiando el color de sus reproches
Y las puertas del cielo en sus pies siempre tan negros de caminar y sudar
Su piel de tierra que se fortalece con cada llovizna mañanera
Tranquilo respira la brisa y no esperes una vida
Que la vida eres tú hombre
Sin pieles y con frío

Monday, July 18, 2011

humo en el aire
no veía nada
ni siquiera su rebeldía
sin hablar de su consciencia
retorcida por la espina
zapatos sin zuela
ella quería volar
encerrada en su pieza
con caricias y demencia
ladrón de prensa
prensá
con política de sobremesa
con educación y represas
no quería más
humo en el aire
y en sus bocas el mar
sus pasos la paz
arena en el palpitar
ojos y mar mar
sin olvidar y perdonar
sin perdonar y olvidar
sus curvas sin más elocuencia que sus manos que las conocían y las amaban las amaban por sobre todo por arriba de la nada acariciando siempre sin la mirada sin las ganas de violar la suciedad tan marginal en la barra de un bar su corazón al mar prostituta verte acabar es mi deseo fugaz

Friday, May 27, 2011

Dejen su hipocresía debajo de sus camas, que no les creo a sus bocas, no les creo a sus manos manchadas con su propio barro, su piel desgastada que grita y grita porque quiere ser. Quién te dice, ojitos secos, que lo que haces no es correcto, que tus vestiditos tan cortos sin flores no deberías llevarlos puesto. Tápate los oídos y no los mires que te vienen con unos cuentos que de rodillas te dejan pidiéndole perdón al viento, a sus dioses con máscaras, a sus reglas violentas, a su perfección de otros tiempos. Sin explicaciones con tu frente en los astros, que tu sangre sólo fluya por tus cavernas y que tus actos, si dañan, no lo han hecho más que el resto.
¡Que le besen los labios!
Esa boca necia
Siempre partida
Triturada en el centro
Con la piel desmenuzada
Y sus llantos sin caudal

¡Que corran más lento!
Esos pies tan débiles
Congelados desde la punta
Sin caricias sanadoras
Que le aten los cordones
Y sin bailes para amar